Lo que dicen las madres receptoras de nuestras donantes

Lo que dicen las madres receptoras de nuestras donantes

Cuando hablamos de donación, del tipo de sea, pensamos en un acto altruista y generoso. Un donante siempre está cediendo algo muy necesario para otra persona. En el caso de la donación de óvulos, se trata de un “regalo” aún más valioso que en otras donaciones. Para donar hay que realizar un tratamiento.

De este sentimiento de generosidad implícito en la donación, nace la motivación principal para donar óvulos. Aunque la aportación económica contribuye a que muchas chicas jóvenes se animen a dar el paso, la principal razón que motiva a nuestras donantes es ayudar a otras mujeres que no pueden tener hijos con sus propios óvulos.

Hay que tener en cuenta que muchas donantes de óvulos ya son madres, por lo que conocen lo fuerte que es el deseo de tener hijos y pueden comprender perfectamente lo frustrada que puede sentirse una mujer cuando no logra quedarse embarazada. Por otro lado, tenemos otras donantes de óvulos que, aunque no son madres, también empatizan con estas mujeres porque han vivido de cerca algún caso de infertilidad.

Para que entendamos mejor lo significativo y especial que es donar óvulos, hemos recopilado una serie de testimonios de pacientes reales de nuestra clínica que han sido madres gracias a sus donantes anónimas.

Familia alemana W.

Esta pareja recorrió un largo camino hasta que por fin lograron ser padres de unos preciosos mellizos gracias a un tratamiento de fertilidad con ovodonación en España (este tipo de tratamientos no están permitidos en Alemania). Aquí os dejamos parte de su testimonio, emitido en un documental sobre fertilidad en una reconocida cadena de TV alemana.

S.W.: “Nos sentíamos incompletos, estábamos desesperados, nuestro matrimonio iba cuesta abajo. Ahora, por fin, somos felices. Estoy profundamente agradecida a la mujer que nos ha ayudado. No sé cómo puedo explicarle mi agradecimiento. No voy a conocer nunca a esta mujer, pero… de verdad que no sé qué hubiese hecho sin ella… (lágrimas de emoción)”.

Madre soltera neozelandesa S.F.

S.F. está ahora mismo embarazada de 20 semanas. Antes de eso, tuvo que viajar desde Nueva Zelanda hasta Alicante, para hacer realidad su sueño. Después de tres duros años intentando ser madre sin éxito, S.F. por fin lo va a lograr, gracias a la donación anónima de otra mujer en España. Estas emotivas palabras se las dedicó S.F. en su blog a su donante antes de quedarse embarazada:

S.F.: “Gracias a ti, ahora puedo llenar este vacío. Mi vida tiene mucho más sentido, sabiendo que podré saltar bajo el sol, disfrutar del olor de las flores, caminar por la arena y dejarme acariciar por el viento con un niño junto a mí. Por fin puedo decir que pronto ¡podré ser mamá! Desde lo más profundo de mi alma te doy las gracias con un millón de rosas. Eres una persona muy generosa y te deseo toda la felicidad del mundo porque te la mereces”.

Familia inglesa W.

Esta pareja inició su viaje a la fertilidad cuando ella tenía 45 años y él 38. V.W. ya tenía una hija de otra relación y deseaba tener otro hijo con su actual pareja, R.W. Desafortunadamente, a sus 45 años, sus óvulos no eran biológicamente aptos para poder ser fecundados y tener un bebé de forma natural. Entonces, ambos viajaron a España para realizar un tratamiento con ovodonación y ahora son padres de dos niños maravillosos. V.W. se siente tan inmensamente agradecida a su donante que le ha dedicado especialmente estas palabras en un vídeo testimonio.

V.W.: “Vinimos a España para realizar el tratamiento con ovodonación anónima que nos ha permitido ser padres. Nunca podré nunca dar las gracias a mi donante en persona. Ahora que estoy aquí, con mi hijo R. correteando feliz a mi alrededor, lo que quiero decirle a mi donante es lo siguiente:

Donde quiera que estés en el mundo… ¡GRACIAS! No sé si eres consciente de todo lo que has hecho por nosotros, por esta familia y por mí personalmente como mujer. Mi marido ha podido ser padre biológico gracias a ti. Mi hija ha podido ser la hermana que siempre ha querido ser y cuidar de su hermanito… y es bonito descubrir que ha resultado ser la mejor hermana que jamás podría haber imaginado. Para mí, fue difícil aceptar que necesitaba ovodonación, especialmente después de haber donado anteriormente yo también. Me has dado la familia feliz que siempre he querido tener. Cuando tuve a mi hija G. estaba en la relación incorrecta, ahora que tengo la relación correcta, con el hombre que quiero que cuide de mis hijos y de mí, esta familia lo significa todo.

Por tanto, gracias, gracias desde el fondo de mi corazón. Has hecho nuestra vida mucho mejor y nuestra familia está mucho más llena de amor con nuestro pequeño chico con nosotros”.

 

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