Maternidad y dudas: no quiero ser madre

DUDAS MATERNIDAD

Maternidad y dudas: no quiero ser madre

Históricamente, siempre ha existido un consenso social alrededor de la maternidad: se asume que la mujer está ‘’hecha’’ para ser madre y que, tarde o temprano, el instinto maternal aparece. Sin embargo, la realidad es otra y estas expectativas sociales pueden suponer una gran presión para aquellas mujeres que, por cualquier motivo, no quieren ser madres.

La decisión más importante de tu vida

Esta decisión puede cambiar tu vida, así que has de otorgarle la importancia que merece. La presión social es algo a lo que, muy posiblemente, vas a tener que enfrentarte, así que debes estar lista para omitir los juicios y opiniones de tu entorno. Al tomar una decisión como ésta, estás asumiendo un compromiso de por vida y, no, no son tu amiga la preguntona o tu cuñado el cotilla los que tendrán que cumplirlo. 

Se trata de una elección personal, en la que debes tener en cuenta tus deseos, necesidades y prioridades, así como las de tu pareja.

Así que impide que la opinión del resto te nuble la mente y plantéate seriamente: ¿quiero ser madre o no? Y, ¿por qué? Tal vez, como a muchas otras mujeres les ocurre, sientes que tú no quieres ser madre. En estos casos, debes preguntarte si verdaderamente la maternidad no es para ti o si realmente te aterroriza la idea de no estar a la altura o no crees que estés en el momento adecuado. 

Me da miedo ser madre  

Es muy importante analizar las emociones que surgen ante la idea de tener un bebé: miedo, rechazo, desmotivación, frustración, inseguridad, ansiedad, presión social…. Trata de identificar qué es lo que realmente te lleva a rechazar lanzarte a esta aventura para tomar la decisión correcta.  

Por un lado, es completamente normal sentir miedo ante la idea de criar a tu hijo: una es madre las 24 horas del día y todos los días del año, lo que implica una responsabilidad enorme. Pueden surgir inseguridades o miedo a cometer errores que te llevan poco a poco a renunciar, para evitar enfrentarte a ti misma y no salir de tu zona de confort. Está claro que se trata de la decisión más importante de tu vida, por lo que las dudas están más que justificadas. 

El problema es que, en muchas ocasiones, el miedo te bloquea y te impide llevar a cabo proyectos que podrían hacerte muy feliz. Esto provoca a largo plazo mucha frustración y decepción contigo misma o incluso culpa y arrepentimiento si no llegas a decidirte a tiempo.  

embarazo no deseado

Sabiendo que es normal el vértigo que sientes, trata de encontrar la calma. Ten presente que no existe la madre perfecta y, aun así, tanto tu madre como la mía son ‘’las mejores del mundo’’. Acepta que vas a cometer errores, pero que podrás y deberás ir rectificándolos para aprender y crecer junto a tu hijo. No seas tan exigente contigo misma, déjate guiar por aquellas mujeres con más experiencia sin compararte ni juzgarte: cada madre es única. Además, el miedo que sientes indica tu intención de hacerlo lo mejor posible, así que da por sentado que ese amor se reflejará en lo buena madre que vas a ser.  

No es mi momento

La infertilidad no es la única razón que puede impedir que una mujer sea madre.  

Como comentábamos antes, existen muchos factores a considerar antes de tomar una decisión así, y es importante ser perfectamente conscientes de la etapa vital en la que nos encontramos y los recursos de los que disponemos.  

 Alrededor de un 10% de las mujeres españolas, según estudios demográficos, no desea tener hijos.

Tu orden de prioridades vitales irá evolucionando con el tiempo, pero en todos los casos determinará el enfoque de tu decisión con respecto a la maternidad. Por suerte, en la sociedad actual, cada vez son más las mujeres con grandes ambiciones, que optan por priorizar en su vida proyectos profesionales estables. Esto implica a veces un retraso o incluso un obstáculo para la maternidad. Pero, afortunadamente, permite que la mujer escoja qué vida quiere vivir.  

Mujer emprendedora

Por otro lado, tus recursos económicos y sociales son determinantes a la hora de plantearse tener un bebé. Criar a un hijo en buenas condiciones necesita de una gran inversión de tiempo y dinero. Por eso, tienes que valorar en qué medida puedes contar con el apoyo de tu entorno y cierta seguridad económica. 

Los métodos de preservación de la fertilidad permiten que la mujer escoja el momento más adecuado para ser madre, mediante la vitrificación de los ovocitos a una edad temprana. Este proceso permite a la mujer conservar la calidad de sus óvulos para, en caso de necesidad, poder utilizarlos cuando realmente quiera ser madre, es decir, cuando se den las condiciones más favorables en su vida. 

Elijo no ser madre

Finalmente, una situación que, a menudo, no se considera en la sociedad actual, y que, en cierto modo, sigue siendo tabú, es la de aquellas mujeres que simplemente no quieren tener hijos. Sí, muchas mujeres deciden no tener hijos porque no es un proyecto que les llame la atención, o simplemente porque no les apetece. Muchas mujeres no quieren renunciar a su independencia, cambiar su estilo de vida y trabajar para ser lo suficientemente paciente, asertiva y comunicativa para educar a una personita.

Y no por ello son peores ni mejores, siempre que sea una decisión libre y meditada, así como lo es donar tu óvulos.

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